Estimada parroquia: este post va sobre Gin Tonic. Habéis oído bien, no se me ha ido la pinza. Esta bebida tiene su origen en la India en donde la quinina contenida en la tónica ayudaba a combatir la malaria. Hace ya tiempo que mi buen amigo Manolo me habló sobre las virtudes de este combinado que hasta entonces nunca me había llamado la atención en exceso. Yo era más bien de Glen Rothes (siguiendo recomendaciones de Partagás). Me aficioné una noche de verano en casa de Manolo en la que me dijo que era "cinturón negro" en Gin Tonics y se ofreció a comenzar la preparación. Para mi sorpresa, comenzó una liturgia bastante estudiada en la que según me comentó todas las piezas debían encajar como un puzzle: la justa medida del hielo, corteza de limón (!nunca el centro!), restregones varios por los bordes, ... El resultado fue espectacular. Cuando ya pensaba que uno ya lo tiene todo claro sobre Gin Tonics, Manolo me comentó que lo último no era tomarlo con limón sino con ... pepino!. La primera vez que lo probé fue en un hotel en Helsinki en el que me dejé guiar por los sabios consejos de una camarera. Según tengo entendido sólo se toma con pepino si se utiliza ginebra Hendricks, que a su vez incorpora pepino en su elaboración. Los expertos dicen que la jugada se remata echando pétalos de rosa e el vaso, aunque Manolo me ha comentado recientemente que el secreto reside fundamentalmente en la elección de la tónica... en fin, sea como sea, sabed que con los calores se abre la veda del gin Tonic - bebed con moderación (y buen gusto), es vuestra responsabilidad :) |