Eyjafjallajokull
Pues eso, Eyjafjallajokull. Bajo ese angelical nombre se encuentra el glaciar que alberga el volcán que me ha traído de cabeza los últimos días. Poco me podía imaginar yo el jueves por la mañana, cuando leí en la web que un volcán había hecho erupción en Islandia, que mis siguientes 36 horas iban a ser de infarto. A las pocas horas de la erupción, UK cerró su espacio aéreo y mis temores se hicieron realidad cuando la web (en versión reducida por el número de visitas) del aeropuerto de Bruselas mostraba el aspecto que veis en la foto de este post. Ante la imposibilidad de volver en avión desde Bruselas, pensé que lo más razonable sería tomar el THALYS a París y volver desde ahí a Madrid (en avión o en tren).
En cualquier caso, y como era de esperar, mi comando logístico de cabecera en Bruselas salió a mi rescate (gracias David y Ara as usual) por si algo fallaba. Ya en la Gare du Midi en Bruselas, empecé a darme cuenta de la dimensión del asunto. Era Jueves por la tarde y todos los trenes a Alemania estaban completos hasta el viernes y los de UK hasta el Domingo. La sala de venta de billetes comenzaba a llenarse literalmente hasta la última esquina de viajeros que, como yo, intentaban salir de allí de alguna manera. Por suerte, aún quedaban plazas a París, pero no llegué a tiempo para tomar el último tren que salía para Madrid.
Durante el viaje París, el asunto tomó mejor aspecto ya que conseguí obtener uno de los pocos billetes para volar a Madrid (con vueling!!) que quedaban disponibles para el viernes. Al fin y al cabo, cenar en París y comprar ropa adicional (para evitar el reciclado!) en La Fayette tampoco está mal, ¿no?. Por cierto, queda demostrado que los gustos en cuanto a compra de ropa se alteran severamente cuando uno se va de viaje (mi santa me ha dicho que nunca se hubiera imaginado que me podría comprar la camisa que me compré, ... !pues a mí me gusta!).
No debí ser el único que hizo lo mismo (ir a París), ya que fue realmente difícil encontrar un hotel en París. Finalmente terminé en un IBIS indescriptible cerca de Charles de Gaulle lleno de Spring Breakers haciendo ruido por la noche y que para hacer tu estancia más agradable habían decidido no poner jabón ni champú en el baño. Lo único positivo fue la tortilla de patata en el desayuno (!?).
En la mañana del viernes, el panorama cambió tremendamente a peor cuando comprobé lo que ya me temía la noche anterior: habían cerrado también los aeropuertos de París. En justa lógica, la mayor parte de los viajeros habían decidido tomar el tren, y era completamente imposible salir de París en tren a varios días vista. La única vía de escape que quedaba libre eran unas pocas plazas de un autobús que te llevaba a Madrid tras 17 horas de viaje con salida el sábado a mediodía.
Ya el día anterior se me había pasado por la cabeza alquilar un coche en París, y viajar hasta Barcelona para tomar allí el Puente Aéreo. De repente, los 1000 Km que el día anterior se me hacían eternos, me parecían ahora bastante llevaderos. Con esa intención me fui al parking de coches de alquiler del aeropuerto CDG, y el momento de bajón más grande me vino cuando en todas las ocasiones me decían lo mismo (SIXT, AVIS, National, Alamo, Hertz): no queda ni un sólo coche. El efecto dominó en mis propias carnes.
De camino a la salida vi una oficina de Europcar, abarrotada de gente, a la que me dirigí con bastante poca fe. Nunca he disfrutado más del acento francés que cuando la joven del mostrador me dijo:"vi hav one, but is vegui smallg, ... it is an Opel Corgsa". Casi se me quema la tarjeta de crédito de lo rápido que desenfundé.
El resto del viaje, por suerte, salió según lo planeado. Tras 1000 Km de nada en un Opel Corsa conseguí llegar a BCN para tomar el penúltimo puente aéreo, e incluso la empleada de Iberia en el Check-in tuvo la gentileza de hacerme un upgrade a Business cuando le conté mis penas.
Según escribo este post (sábado por la noche) el espacio aéreo belga sigue cerrado.
Moraleja: vigila los glaciares Islandeses antes de salir para Bruselas.
[2010-04-18][3 Comments][Add Comment]
Comment by Obiwan on 2010-04-18
Y tan contento en tu Opel Corsa... a que sí?... Todo es relativo, afortunadamente.
Comment by itziar on 2010-04-18
Entre todas las cancelaciones, se te ha olvidado comentar las de mis dos cenas; Jueves y viernes ;-)
Comment by wirtanen on 2010-04-18 (http://www.blogwirtanen.com)
#Obiwan. Pues sí. Pocos Opel Corsa me han gustado tanto como ese. ;-)
#itziar. Es cierto. También hubo cancelaciones de cenas varias que no aparecen en el post. Se promete resarcimiento.
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